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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

20 de junio de 2013

Golpes de Joropo Llanero: La Guacharaca

La guacharaca de Apure 
Le dijo a la de Guayana 
Tu eres nacida en el cerro 
Y yo nací en tierra llana 

El término guacharaca se asocia al ave gallinácea que habita en prácticamente todo el país.  El uso del término para el golpe llanero, probablemente se deba a la asociación del rápido fraseo que caracteriza su canto y el ave mencionada. 

Es uno de los golpes más exigentes para el arte del contrapunteo, porque los copleros deben improvisar sus cuartetas en forma corrida y además encadenar el canto sobre la culminación melódica del contrincante. 

Para los conocedores de música, agregamos lo referido en la Enciclopedia de Música Popular de la Fundación Bigott: “ El ciclo armónico de la guacharaca es el siguiente: IV-I-V7-I en modo mayor. A cada acorde le corresponde un compás ( es común encontrar el último compás compartido entre los acordes I y IV: lo anterior refleja que cada frase musical consta de cuatro compases y que cada cuarteta debe discurrir en ese espacio. Su métrica es de 6x8 con un tiempo vivaz."

La instrumentación utilizada es arpa o bandola llanera, cuatro y maracas. 

En la región oriental y guayanesa existe una variante de guacharaca adaptada al joropo oriental. Puede ser mayor o menor y difiere de la llanera en la estructura de sus estrofas e instrumentación. 

Revisando contrapunteos con fondo de Guacharaca, vemos que no en todos los casos se encadenan los versos de los copleros, sin embargo hemos encontrado un ejemplo de cada variante. Acompañamos entonces esta entrada con dosaudios: el contrapunteo encadenado con Cheo Hernández Prisco y Rodrigo Centella y otro contrapunteo libre con Nelson Morales


 

18 de junio de 2013

Haciendo Campechanas

Las campechanas además de ser útiles para el descanso, son utilizadas frecuentemente en sitios turísticos como objeto decorativo. 

La materia prima para su elaboración es la piel del ganado vacuno o cuero, la cual se extiende y cuelga sobre una vara previamente para su limpieza. El cuero se baja de la vara y se coloca en un recipiente, agregándole cierta cantidad de sal, se deja veinticuatro horas para que ésta pueda penetrar e impedir el mal olor. 

Se desprenden los residuos de carne y grasa que hayan quedado durante el proceso de maceración y se lava con abundante agua para sacar la sal. Luego se pasa al proceso de secado, se efectúan pequeñas aberturas u orificios por toda la orilla de la piel a una distancia de 25 cm y se clava sobre estacas en el suelo, para colocarla al sol. 

Más tarde se inicia el proceso de ablandamiento, que consiste en doblar el cuero por la mitad en sentido vertical e introducirlo en un tambor previamente lleno de agua y se deja por cuatro horas. Posteriormente se retira la piel del tambor y se extiende sobre una vara o madero para efectuar el trazado de la campechana y proceder a cortar con un cuchillo. Se van haciendo cortes longitudinales de manera que se vaya formando una red.

Finalemnte. se procede a la elaboración del trenzado, donde se emparejan las puntas de manera que queden todas iguales. A este grupo de trenzas se le coloca un trozo de tabla o de madera de 6 cm de espesor. Seguidamente se realiza el proceso de perforación de la madera con un taladro. La piel y la madera juntas se fijan en un asa de cuero previamente retorcida que va a fungir de guindadero y será colgada posteriormente de un mecate. 

Luego se procede a prensar colgándose la campechana, aún húmeda, en un espacio apropiado con sus respectivos mecates y se le coloca un madero o tabla, previamente cortado en forma semiovalado en el centro como molde para que adquiera forma de hamaca. Esta labor es realizada en época de sequía o verano ya que amerita del sol para una mejor elaboración. 

La descripcion antes colocada, fue tomada del Catálogo de Patrimonio Cultural del estado Barinas, y
de ella se infiere que el tipo de campechana descrita es la que se sujeta a un listón en ambos extremos y que mantiene extendida la red. Para hacer las cabulleras del  otro tipo, que semeja en todo al chinchorro tradicional, se usa el borde del cuero correspondiente a las partes bajas de la vaca. Se efectúa un doblez el referido borde, a través del cual se insertaran unas correas obtenidas con el mismo cuero, para ser ajustadas en el respaldo de la campechana, luego de introducirlas por un orificio abierto con ese propósito. 

ENLACES RELACIONADOS: LA CAMPECHANA

16 de junio de 2013

El Hijo de la Sabana, José Vicente Rojas

EL HIJO DE LA SABANA

I
Soy nacido en el Apure
hijo de tierra llanera,
mi cuna fue la sabana
entre potro y tolvanera,
a orillas de un hondo río
con perfume de ribera.
Mi destino  es el cantar
entre el arpa romancera,
y me he trazado la meta
de cantarle a Venezuela,
con mi voz pura y genuina
de mi región altanera.
Mi estilo es muy conocido
por su expresión sabanera,
como el mujido del toro
entrela cimarronera.
Cuando improviso mis versos
en que pinto a la palmera,
lo hago con sumo cariño
y en la forma mas sincera.

II
De Caracas va mi voz
a mis rincones llaneros,
saludando a los amigos,
entristeciendo senderos,
cantándole  a las llaneras
y alborotando garceros,
llevando mi canto tierno
a Bruzual que tanto quiero,
al hermoso Mantecal,
a Palmarito y Quintero,
al pintoresco Samán
donde sueñan los copleros,
a Trinidad de Orichuna,
la cuna de los Briceños,
a Achaguas y el Matiyure,
atarrayando luceros,
a San Fernando de Apure
y al pueblo Cunavichero.
¡Ay banco de las Tiamitas,
calcetitas del Navero
cuándo te verán mis ojos
después de los aguaceros,
poblado de alcaravanes
y de lirios sabaneros

Dulces de Tierra Barinesa

Los dulces que se indican a continuación, son típicos del municipio Sosa del estado Barinas

Dulce de Topocho
Para la preparación de este tradicional dulce es necesario madurar los topochos. Posteriormente se trituran y cuelan para proceder a su cocción. Durante este proceso se le agregan azúcar o panela, clavos y guayabita dulce. Una vez preparado, es posible comerlo solo ó con manjar blanco. Cabe destacar que también es empleado para el relleno de empanadas dulces. Es uno de los dulces preferidos por los comensales de la comunidad.



Manjar Blanco 
Dulce casero de color blanco y textura lisa. Para su elaboración se procede a sancochar el maíz, el
cual luego se muele y escurre sobre un liencillo blanco. Posteriormente; se procede a su cocción y se le añaden leche, clavos dulces y canela. Se vierte en una batea y se cubre con hojas de topocho para cortarlo una vez que haya adquirido consistencia. Este dulce es consumido en Semana Santa y en las festividades de la comunidad.

Dulce de Ocumo  
Para realizar este tradicional dulce se procede a lavar el ocumo para luego cocinarlo, después se deja enfriar y se le quita la piel. Posteriormente, se muele, se cuela y se le añade azúcar, clavitos, guayabitas dulces y canela y se lleva al fuego durante una hora aproximadamente. Finalmente se deja enfriar para servir. Es uno de los dulces preferidos por los comensales de la comunidad.

15 de junio de 2013

Cazorla y su Leyenda

Y fue creciendo mi fama
Hasta que una madrugá
 Con un negro pelo en pecho
Me pusieron a cantá
Eso fue junto a Cazorla,
de Calabozo pa´allá……

La Majada del Diablo ( Germán Fleitas Beroes)

Desde Guachara al Cajón 
De Cazorla a Palo Santo 
No hay negra que baile tanto 
Como mi negra Asunción 

 Galerón para una Negra ( Aquiles Nazoa)                                                                            No hay pueblo como Cazorla 
 Para escuchar el corrío 
Donde escucha el caserío 
La cuerda de la bandola 
Donde la tarde arrebola 
 La luna con el lucero 
Donde el hombre parrandero 
Entre palos de aguardiente 
La voz le cruza caliente 
Y es guapo con el pulpero 

De la Pascua a San Fernando ( Víctor Vera Morales) 

 En esos versos y en muchos más, así como en múltiples canciones, el nombre de Cazorla tiene resonancia llanera. La leyenda, parranda e historia se entrecruzan para homenajear este pueblo. ubicado al sur del estado Guárico, cerca de Guayabal.

Restos de la casa de Arévalo Cedeño
 Históricamente resuena el pueblo muchas veces a lo largo de los años, pero especialmente cuando
Emilio Arévalo Cedeño inicia en 1914 en este lugar, un movimiento poderoso en contra del dictador Juan Vicente Gómez. En esa fecha, específicamente el 19 de mayo, Arévalo Cedeño gritó a los pocos habitantes del pueblo: ¡Viva la Libertad! ¡Muera el tirano Gómez!.

Cedeño se dedicaba entonces al comercio y tenía en el pueblo una tienda de cuya edificación quedan aún algunos restos.

 Más atrás en su historia, está José Tomás Boves que usó los alrededores (específicamente Guayabal) como centro de operaciones y entrenó sus tropas en Cazorla, según dicen algunos viejos llaneros del pueblo. 

De la leyenda, los habitantes de pueblo cuentan de las épocas de abundancia sorprendente de ganado y aves, al punto que dicen que cuando se trasladaba el ganado de un lado a otro de la sabana, el rebaño abría zanjas en la tierra. Asimismo, las bandadas enormes de patos reales oscurecían el cielo cuando levantaban el vuelo. 

Pero lo que más se asocia a este pueblo es la famosa historia del Hato La Cruz Rubiera y el “Familiar”. Dicen que aún cabalga por sus sabanas el negro que fue enterrado vivo hace 300 años, por el primer Rubio. Dicen que es un negro que cabalga sobre un potro negro con el pecho envuelto en una cobija roja y en la cabeza un gorro de piel de araguato, espantando a los visitantes. Dicen que se llamó Juan Bautista 


La lejanía de esta tierra con respecto a los otros pueblos, que se agiganta por el pésimo estado de la carretera que a ella conduce, ha provocado que se haya quedado rezagada en el tiempo en cuanto al progreso. La gente, muy longeva por esos parajes, sigue practicando costumbres antiguas y todavía se ven arreos de ganado cruzando sus calles desiertas. 

Imagenes Mario Abrizo
Volviendo a las leyendas que se tejen alrededor de Cazorla, está la historia de los Mier y Terán, dueños de grandes extensiones de terreno y tras los cuales cobra vida la fantástica historia del pacto y/o encuentro con el diablo. Recientemente nos escribió uno de los descendientes de esta famosa familia quien próximamente nos hará conocer la versión de la historia que manejan internamente. 

La familia acumuló grandes riquezas a través de la suma constante de tierras y ganado. Algunas versiones dicen que para esto usaron muchas artimañas y a veces recurrieron a la violencia. En cada generación hubo un miembro al que llamaban El Rubio, quien era el jefe de la familia. 

La historia de “El Familiar” que se menciona en Doña Bárbara, está ligada a esta familia ya que la leyenda dice que cuando el primer Rubio fundó el Hato La Cruz, por orden suya fueron enterrados vivos y con la finalidad de proteger la tierra y multiplicar los bienes, una pareja de negros, una vaca y un toro, una yegua y un caballo y varias parejas de animales de color negro, tal como lo canta José Romero Bello en su canción La Rubiera. 

Aparentemente, según cuentan los viejos llaneros, esa práctica era legendaria, y en realidad se trataba de enterrar vivos en las cuatro esquinas del hato, hombre, caballo, toro y perro, todos con su pareja. 

Al final les copio texto del disco de José Romero Bello, denominado La Rubiera, donde Germán Fleitas Beroes cuenta esta historia. Se cuenta igualmente que uno de los Rubios asesinó a sus padres en la cama, cuando al regresar a casa en la noche vio dos bultos en su lecho y pensó que eran su mujer y un amante. Desde allí cuando se hace un desastre solemos decir que se hizo una “rubiera”. 

El hato fue creciendo a pasos agigantados bien por compras legales o por artilugios de la familia, sin embargo, el principio de su ocaso fue en 1914 cuando se vendieron las tierras a Juan Vicente Gómez, para ese entonces, la rubiera tenía 296.964 hectáreas, 25.000 reses, 2.000 cabezas de caballo cerriles, 500 mansos y 200 para trabajar, según datos recopilados por Oldman Botello. Posteriormente a la muerte de Gómez, el hato se fue vendiendo por partes. 

La conseja dice que la riqueza de la familia se debía a pactos con el diablo y según cuentan, que al morir uno de los primeros Rubios y llevarlo a enterrar, al abrir el ataúd, estaba vacío. Dicen que esto dio pié a decir que el Rubio había regresado al río de El Caballo y allí, convertido en un caimán amarillo de ojos azules, devoraba a los descuidados transeúntes. 


 
"Escucha José Romero: 

El nombre de este Long -Play encierra toda una época.... " La Cruz", hato famoso enclavado en el corazón de los llanos del Sur del Guárico, junto a Cazorla, fue fundado por uno de los primeros MIER y TERÁN llegados a estas tierras, procedente de allende los mares. 

Hombre de gran tesón, a quien llamaban familiarmente " el rubio", por ser éste de tez muy blanca, cabellos amarillos y ojos azules. En pocos años " La Cruz" fue creciendo en sabana, se multiplicaron las bestias, aumentaron considerablemente las vacadas, y fueron cambiados por onzas de oro, interminables puntas de novillos que marchaban todos los años con rumbo a los mercados del centro, siguiendo ariscos el dulce sonsonete de las coplas. 

Crecía aquella propiedad vertiginosamente, y crecía también el núcleo familiar, bajo la mirada paternal de don Sebastián, uno de los primeros fundadores. Y los llaneros de entonces comenzaron a llamar aquel inmenso paño de sabana: " LA CRUZ RUBIERA" y años después: " LA RUBIERA", simple y llanamente, bajo cuyo nombre se hizo famoso. 

De eso hace muchos años... Dos siglos. Tal vez mas.... Llegó a tener ciento sesenta (160) leguas de sabana, y es considerado por todos los llaneros, como uno de los hatos mas ricos que ha existido en Venezuela, en toda su historia. Pero si rico fue en hacienda, también lo fue en leyenda: Todavía se habla del " familiar de la Rubiera", abuelo, tal vez, del famoso " familiar de Altamira...." 

Los viejos de antes contaban, en esas noches de luna y alcaravanes, que sus mayores les decían que en " LA RUBIERA" fueron enterrados vivos, en los cuatro puntos cardinales del hato y por separado, un hombre, un perro, un toro y un caballo, para que nunca faltara gente, vigilancia, ganado y bestias.... También es fama que un mayordomo, en ocasión de tener " un rodeo cogido", echó una maldición: " Ah malaya se presentara el demonio para que me haga una " majada" donde encerrar estos animales" Le daría el alma!!!! En la noche se presentó un indio, dientes de oro, y vino el diálogo: -¿Para donde va, zambo? 
-Voy para Apure a parar unas " majadas" 
-Fabríqueme una! 
-Convenido! 
El mayordomo se fue a dormir, y a la mañana siguiente, como por arte de magia, el indio tenía la " majada" lista. 
Cuando el mayordomo le fue a pagar el trabajo, se dio cuenta de que todo estaba perfecto; pero los tranqueros no tenían las trancas pasadas. 
-¿Que pasó con las trancas que no están metidas? 
-Esas las meterá usted, respondió el forastero, porque yo no hago la cruz ni jugando!!! 
El hombre desapareció en medio de una llamarada, un fuerte olor a azufre quedó bamboleando de monte a monte, mientras que el mayordomo, con la cara lívida de espanto, ensilló presuroso su caballo y se fue a Calabozo a confesarse con el cura. Era el Diablo.... 

 Este famoso hato guariqueño pasó a manos del General Juan Vicente Gómez, y cuando no era ni la sombra de lo que fue, los vaqueros daban por terminados todos los años los trabajos de llano, cuando habían castrado cuatro mil (40000) toros. Cuando eso ya el hato estaba en ruinas.... Hace pocos años esta inmensa propiedad fue dividida en hatos pequeños, y hoy solo queda de " LA RUBIERA".... el nombre y las leyendas. 

Cruzando una vez por sus sabanas, me vino el recuerdo infantil de las consejas que me contaban mis padres y abuelos, llaneros de pura cepa, en aquellas noches guariqueñas, de " casos" y aparecidos, cuando el perfume de los naranjos en flor jugueteaba con los rayos de la luna sobre los tramos de los viejos corrales, cuando el monótono run-run del chinchorro, bajo el ala amorosa del caney, se confundía con el canto de los aguaitacaminos....Y escribí un corrido: " LA MAJADA DEL DIABLO". A lo mejor algún día te encargarás tu mismo de grabarlo 

Atentamente 
Germán Fleitas Beroes 
 

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13 de junio de 2013

La Matraca de Camaguán

Matraca
Es un ave pequeña, de pico aguzado, largo y fuerte, de color negro azulado por encima y blanca por debajo. Es el ave simbólica de Camaguán. Su nombre en lengua indígena significa ruido incesante, porque emite un ruido en  forma continua muy similar a una matraca, que a veces es ensordecedor, sobre todo cuando está en época de reproducción. 

Este pájaro hace sus nidos en tierra húmeda, cerca de cuerpos de agua y consisten en cavidades de forma circular, parecidas a una vasija de barro. 

La matraca de Camaguán  fue muy abundante en la comunidad, incluso había personas que la incluyeron en su alimentación, lo que hizo que a muchos camaguanenses se les llamara come matraca. En otras regiones cuando conocían a un oriundo de Camaguán, le decían, a manera de chanza: "Si no comes matraca, no eres de Camaguán.

Es muy similar al Martín Pescador, sin embargo, la Matraca es un poco mas grande y presenta variación en sus colores ya que el Martín tiene tonos mas verdosos. Pueden escucharse muchas matracas en el amanecer  en el Puente María Nieves, llegando a San Fernando de Apure, entre los matorrales de la orilla y puedo dar fé de que el sonido que emiten, similar a un "tracatracatraca" es realmente muy notorio.

Golpes de Joropo Llanero: La Periquera

Sin duda es uno de los golpes más alegres de nuestra música llanera, es festivo, enérgico, recio y es muy utilizado en el contrapunteo y corrío. 

En su mayoría los temas interpretados con fondo de Periquera son muy nacionalistas transmitiendo la emoción del ser llanero. 

Según la Enciclopedia de la Música Popular de la Fundación Bigott, probablemente el nombre se deba a una “correlación jocosa que establecen los llaneros entre el canto de los pericos silvestres y el canto propio del golpe, caracterizado por una entonación aguda en la voz y un rápido fraseo silábico". 

 Asimismo, la referida fuente de información nos dice que el golpe es en modalidad mayor y las cuartetas de ocho sílabas deben entonarse sobre un ciclo armónico de ocho compases. Está en métrica de 6x8 y un tiempo rápido. Se acompaña el canto con arpa o bandola llanera, cuatro y maracas.

Respecto al origen del nombre, otras opiniones apuntan a que este golpe, que según dicen, era el favorito de Bolívar y que  Páez lo ejecutaba muy bien, fue un aire  dedicado a Periquera, caserío ubicado en la margen derecha del rio Sarare a partir del cual se constituyó el actual Guasdualito. Se dice también que el caserío tomó el nombre del bullicio  que formaban loros, guacamayas y pericos, que abundaban en la orilla del río. 
 
Colocamos a continuación el instrumental con el maestro Eudes Álvarez en el arpa y el famosísimo “A quien no le va a gustar” de la autoría de Cheo Hernández Prisco, interpretado por él mismo
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11 de junio de 2013

La Soga de Enlazar y Otros Implementos de la Montura

Soga y cebo para engrasarla
"La soga o rejo de enlazar es realmente una obra de arte. Mide dieciséis o dieciocho brazas de largo. El llanero escoge la piel que le ha de servir para confeccionarla, ha de ser piel de res vieja, vaca o toro, pero de pelo cárdeno (amoratado) que según su experiencia, es la que ofrece mayor solidez y elasticidad.

Desollada la res, extiende la piel y la prensa por medio de unas estacas; luego, con una afilada cuchilla saca un círculo del tamaño de una moneda grande en todo el centro, de la piel, y de ahí en adelante va cortando de modo de sacar una correa de una pulgada de ancho.

Cuando el corte llega a las extremidades de la piel, ya tiene la longitud requerida. Esta larga correa es retorcida cuidadosamente, y tendida tensamente al sol hasta que se seque. Como después de esta operación la soga queda en extremo tiesa y áspera, el llanero la suaviza untándola de grasa.

Ata la punta a la cola del caballo y da a correr con ella, arrastrándola por los medanales durante dos o tres horas, y así la pone en las mejores condiciones de elasticidad. 

Los arneses del llanero son sumamente sencillos y muy sólidos: todos son de piel cruda como la soga.
A la grupa dos pequeños lazos de rejo, que llama tientos, para atar el chinchorro o hamaca, que lleva embolsada en una alforja de lienzo. En esos tientos van también asegurados el rollo de soga, un cuerno de toro que le sirve, de copa para tomar agua o aguardiente. Este cuerno va decorado con artificios y primores ejecutados por él en horas de siesta o de descanso, valiendo de cincel o buril la punta del cuchillo de cintura o la lanza. Estos primores consisten en arabescos imitando palmeras, flores o retratos de seres queridos. 

En los tientos va también la guitarra y una bolsa de piel de becerro con el bastimento. En la parte delantera de la silla van las cañoneras, o sea dos pequeñas y angostas alforjas donde guarda el llanero sus hilazas, cera, lezna, aguja y demás enseres de hacer guarnición; sobre estas alforjas va arrollada la cobija o poncho, con que se protege de las lluvias, o de las agresiones de los insectos cuando duerme a campo raso. 

En las cañoneras de .la silla pone la novia macizos de rosas sabaneras, u hojas de plantas perfumadas "para que él se acuerde de ella cuando ande por allá lejos". Y en esas alforjas se colocan muchas veces también mensajes de amor en garrapateada letra cuando los novios son de cierta clase, amos o' mayordomos, o circunstancias especiales han contribuido a que el tercio de la pampa y la amada hayan sido criados en casa de "gente grande” de la ciudad o del pueblo" 
El Llanero - Daniel Mendoza

Acento de Cabalgadura: La Madriguera

La Madriguera

Acento de Cabalgadura
Enrique Mujica

De Algarrobito pa bajo, ande llaman La Mata e la Tigra, porai, por esos laos, era ande Catalino Sierra cachicamiaba. 

De invierno, principalmente, que es cuando el cachicamo fabrica unos nidos de paja, porque los socavones y las cuevas ande él se mete se le llenan de agua. Ese es el cachicamo mastrantero, que es el chiquito, el que se coge con perro, porque el otro, el montañero, es un bicho grande y duro y un perro no puede con él. 

Un día me fui yo con Catalino, buscando el estero, la sabana de estero que baja pacia La Mata e la Tigra, con las ganas de conseguí un cachicamo. Es que to ese plan en invierno se llenaba de agua y entonces uno aprovechaba pa registrá los mogotes y las macollas de paja y los troncones podríos, güecos, donde se mete el cachicamo. 

Ya habíamos andao un rato con la agua por los jarretes cuando nos encontramos con un troncón grande que estaba ya medio tapao por el barro. "Aqui puede habé cachicamo -me dijo Catalino-. Yo le voy a jacé una boca pa este lao con la jacha". Catalino empezó a jachá el palo por la punta, pero no le había dao ni tres jachazos cuando escuchamos que adentro el palo había empezao a soná como un ronquío. "Aqui como que hay más de un cachicamo", me dijo Catalino. 

Ya le había abierto un boquete al troncón por donde casi cabía la mano. Adentro se veía oscuro. Catalino arrecostó la jacha y ya le iba a meté la mano al güeco cuando me dijo: "No, mejor es no metele la mano. Quien sabe que vaina pueda habé ai". Entonces cogió la jacha y le siguió dando al troncón. "Vamos a esboquetalo completo", me dijo. Al rato terminó de abrile la boca completa. Entonces se empezó a escuchá más duro el ronquío, como un alborotón adentro el palo. 

Cortamos una vara y empezamos a jurungar el güeco. Ai fue que empezó a soná duro aquella cueva. Catalino puyaba los bichos con la vara y yo no me apartaba de la boca el palo con una maceta en la mano. Ai fue ande de vaina no nos morimos del susto. Toavía me espeluco. Lo que salió de adentro el rolo esboquetao fueron tres cascabeles y un cachicamo. Tres rollos de cascabel como déste grueso. 

Las culebras salieron y se armaron, pero ai mismo con la maceta y con la vara las matamos. "Si le hubiera metío la mano al güeco me hubiera matao una culebra désas", me dijo Catalino. Después del susto nos vinimos. A mi toavía me temblaban !as canillas. De allí pacá, en el camino, cogimos dos cachicamos entre un mogote. Veníamos caminando entre el agua, buscando la casa e Catalino, cuando éI empezó a contame lo que les pasó a Juan Roso y a Juan Ratias una vez que andaban cachicamiando. 

Habían salío así mismo, a buscá  cachicamo de invierno. Lejo, ya con la tardecita, se encontraron con un rolo seco como el que nosotros vimos. Adentro escucharon que sonaba como una colmena. Pero ese ique era un sonio feo, un sonío, grueso mezclao como con unos chillíos. Hasta unos quejíos como de gente ique oyeron. Entonces ya se iban a vení pa la casa porque les empezó a da miedo. Pero como la curiosidá da brío, se quedaron y empezaron a jachá el palo. Ya le habían hecho bocas por toas partes y no salía bicho. Ai esperaron un rato hasta que salió un murciélago. Entonces salió otro y otro, y así hasta que salieron como cinco mil. El cielo ique se les llenó e murciélago, ique se levantó una nube que hasta les hizo sombra. Entonces del palo, de adentro el palo, salió un bicho pelón bien feo, que no se les pareció ni a cochino, ni a báquiro, ni a joso. Un bicho redondo con la cabeza mal cuadrá.

Asi fue que lo contó Juan Roso. Los hombres se devolvieron pa la casa rezando, ique llegaron asombraos contando ese pasaje. Ya íbamos llegando a la casa e Catalino nosotros, cuando él me dijo: "Vamos aprovechá que ya tá casi oscuro pa ve si tiramos un pato rial en aquel samán, que ai bajan de noche". 

Así me dijo y me ensenó un samán grande que estaba de lao abajo una laguna. "El pato rial es vainero pa cogelo -me dijo-, ese baja de a uno y en la noche en los samanes grandes, donde tiene el dormitorio". Así me dijo ya casi llegando a la casa. 

La mujé de Catalino, que estaba preñaota, salió cuando nos vió. Traía en la mano la escopeta. "Que fue, que te pasó, por qué andas armá", le dijo Catalino. "No, que tuve que encerrame en la casa con los muchachos. Ai vino un lion colorao y nos roncó cerquita. Hasta buscó maneras de metése pa dentro". "Y por qué no lo tirates?" le dijo Catalino; -No, yo sí lo tiré -le dijo eIla--. Por eso fue que se fue “ Catalino le dejaba la escopeta cargá a la mujé, porque lo que es el lión ventea la mujé preñá y la persigue ande vaya. Esa noche no fuimos a cazá los patos. Por la mañana , con arroz, nos comimos un cachicamo.

9 de junio de 2013

Algunos Platos Típicos de Barinas

 Cucuba
 Ésta se hace con la harina extraída del plátano o del topocho. Se prepara pelando y picando el plátano en tajadas. Luego se colocan al sol por 2 ó 3 días para su secado. Después se muele y se pasa por un colador para obtener una harina de contextura delgada. Con esta harina se prepara un atol muy popular y nutritivo para quienes lo consumen.
Tambien se preparan Arepas de Cucuba , agregándole a la harina  abundante huevo, azúcar y mantequilla. Se amasan hasta obtener el punto deseado. Se proceden a hacer las arepas colocándolas en un budare hasta que doren. También se pueden freir. Estas arepas forman parte de la dieta diaria de la comunidad, ya que son de fácil preparación y además, resultan bastante económicas, ya que el topocho y el plátano son los principales cultivos de la zona. 

Envuelto de Morrocoy:
Para preparar este platillo se necesita harina, pan, huevos, cebollas, ají, cilantro, cebollín, sal, aceite,
onotada, entre otros. Primero se sofríen los aliños con el aceite, luego se le agregan los pedazos de presas de Morrocoy y se deja sudar por 15 minutos. Después se prepara la harina con los huevos y se les coloca el guiso, se amasa y se hacen bollitos, los cuales se sofríen en el sartén con aceite bien caliente. Este es un plato característico de la comunidad pedraceña que suele prepararse durante la época de Semana Santa. 
Cuentan los cazadores de morrocoy que muchas veces caían de rodillas y no podían levantarlos porque el animal propiciaba el peso y la humedad por el boro que tiene en su caparazón. Estos animales son muy valorados por la comunidad, por lo que hoy en día es muy común ver la cría de estos quelonios en los patios de las casas y fincas.