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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

9 de junio de 2013

Leyendas de Barinas: Las Ánimas Benditas del Purgatorio

En realidad esta creencia existe a nivel nacional. Sin embargo está registrada en los Cuadernos del Patrimonio Cultural del IPC como característica del estado Barinas:

Ánimas benditas del purgatorio
 La comunidad cree que las ánimas son espíritus de difuntos que se encuentran en pena por no haber cumplido su ciclo de vida, o por no haber muerto por causas naturales. Por este motivo son almas que andan a la caza de iluminación por parte de devotos particulares que responsablemente deben encender una vela diaria por el descanso de su alma; de romper ese compromiso, la gente que se hace devota a ellas por algún favor concedido, se expone a ser perturbada por las ánimas. Aparecen vestidas de negro y a la distancia se escucha el murmullo de sus rezos que normalmente tienen que ver con la gente que tropieza. 

Copiamos una entrada anterior relacionada con este tema:
El rosario de las animas era también un visión aterradora. En las altas horas de la noche, los enfermos y los que por algún motivo se hallaban en vela, dícese que oían un cántico fúnebre, monótono, modulado por voces que parecían salir de las entrañas de la tierra y al que luego sucedía la recitación del rosario, que como todo el mundo sabe, es un rezo en honor a la virgen, compuesto del Padre Nuestro y el Ave María, repetidos alternativamente cierto número de veces. Añádase además que algunos imprudentes, que encontrándose a esas horas en la calle, tuvieron suficiente valor para investigar de dónde venían aquellos cantos y oraciones, pagaron caro semejante atrevimiento, pues la sangre se les heló en las venas al contemplar una legión de sombras, tal lo parecían, las cuales llevando sendas hachas encendidas marchaban procesionalmente repartidas en filas de cada lado de la calle y todas al parecer revestidas de túnicas mas blancas que la nieve; indicio cierto que eran ánimas benditas, que habían salido del purgatorio a hacer penitencia” Teófilo Rodríguez Tradiciones populares. 

 "Serían segundos, acaso minutos, nunca pudo saberlo, al despertarse de pronto con el miedo carcomiéndola por dentro. A través de la ventana, por el patio negro que se prolongaba en la sabana titilante de cocuyos, oyó el coro de voces como murmurando una oración de difuntos: - Padre nuestro que estás en los cielos... Entonaban el rosario interrumpido en un quejido de llanto, que se perdía con la brisa silbante de los pajonales. En ese instante, recordó con terror que el rezo derogativa se lo había ofrecido, esa noche, a las ánimas benditas del Purgatorio" Jose León Tapia. La Música de las Charnelas.

8 de junio de 2013

El Ayer y hoy de Puerto Nutrias, estado Barinas


Tenemos en nuestros llanos muchos pueblos donde el fenómeno de “involución” ha sido muy marcado y aquel auge, movimiento y economía que se desarrolló  a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con comercio con la pluma de garza, pieles, ganado, queso entre otros rubros y el intercambio con mercancía europea, quedó en la memoria de los bisabuelos y algunos abuelos que pudieron vivir la época de bonanza de nuestra tierra plana. 

Puerto Nutrias es otro ejemplo de esos puertos que fueron prósperos y llevaron a su vez prosperidad a su entorno y que con el paso de los años, el descuido de los ríos, la tala y quema de nuestras selvas, la caza y pesca sin control, y la simple desidia fueron mermándolo hasta convertirlos  de centros poblados exitosos, en pueblos adormecidos sin progreso. Quedó el río, ahora con menos fauna por su contaminación, y el recuerdo del movimiento acompañado del sonido de pitos la guarura cuando se acercaba una embarcación….. 

Puerto Nutrias, ubicado en el Municipio Sosa del estado Barinas, a orillas del río Apure, fue por mucho tiempo  la entrada natural hacia los Llanos de Barinas destacándose como uno de los pueblos más florecientes del siglo XIX y aún del XX, gracias al comercio fluvial.

Cuentan que su nombre se debe a la abundante existencia de Perros de Agua ( Nutrias) que habitaban los caños que tributaban sus aguas al majestuoso río Apure de aquellos tiempos. Contigua al puerto, en la sabana,  se estableció Ciudad de Nutrias. Al frente de Puerto Nutrias, en la otra orilla del río Apure se encuentra Bruzual pueblo apureño cuna del Poeta Rojas ( José Vicente Rojas). Separa ambos pueblos el puente José Cornelio Muñoz, prócer de la independencia. 

La ubicación geográfica de  Puerto Nutrias y Ciudad de Nutrias,  fue decisiva para su desarrollo, pues el inmenso rio permitía la comunicación con el Ciudad Bolívar y de allí con el mundo. Llegó a convertirse en punto obligado de enlace entre los otros pueblos barineses, mediante el comercio de ganado y tabaco. 

Puente Cornelio Muñoz sobre el río Apure
“El puerto de la capital de Barinas era Torunos, de allí se embarcaban rubros agrícolas y pecuarios hasta el Puerto de Nutrias, donde eran trasegados a embarcaciones de mayor calado. Los productos eran llevados a los puertos en bestias y en carretas. El auge de la exportación de las plumas de garza marcó para siempre el recuerdo de quienes sobrevivieron para contar historias a los cazadores de historias. La pluma de garza se convirtió en una industria para propios y extraños, que poblaban los ríos, en busca de las codiciadas plumas. La variedad de colores de las garzas reales, las corocoras, las paletas y las morenas. Aquel esplendor languideció lentamente por varios motivos: La primera Guerra Mundial, la caída de los Zares y la Revolución Francesa (Principales consumidores de plumas), otros factores como la Guerra Federal, y el progreso de otras regiones de Venezuela por parte de la aparición y comienzo de la explotación petrolera. El petróleo dejó las sementeras solas, se abrieron los caminos y carreteras, llegaron transportes automotores que cambiaron los caminos de agua por carreteras asfaltadas". Fuente: gobarinas.gob.ve 

Como siempre apoyándonos en las entrevistas realizadas por Mario Abrizo en su interesante recorrido por los llanos venezolanos, nos referiremos a la realizada a la señora Candelaria Bonalde de Oropeza, publicada en el libro Camino al Orinoco-Apure.

Doña Candelaria nació en 1928 e hilvanando sus recuerdos contaba que “cuando en El Picacho los barcos a vapor sonaban el pito, la muchachada acudía al puerto a verlos llegar. Era bonito contemplar aquellas enormes embarcaciones que entraban cortando las aguas del río Apure. Unos negritos de labios gruesos, nativos de Las Antillas, de Trinidad, Martinica, descargaban sacos de sal y los colocaban en los barrancos. Después los llevaban a los grandes almacenes y negocios. La mercancía se distribuía luego en bongos, arreos de burros o en carros de mula, hacia pueblos, ciudades y hatos de Apure, de Barinas, de Portuguesa; se llevaba hacia Los Andes, el norte y centro del país. "

Por el Picacho “Masparro” asoma 
Por el navero el “Arauca” va 
Y viene una lanchita como paloma 
Viene volando y otra se va 

Francisco Lazo Martí 

“La gente que llegaba en los barcos, se iba luego a los muchos mabiles ubicados a orillas del río, a disfrutar de la buena vida, la música, mujeres, vino y champagne."

Sentada en el patio de su casa, doña Candelaria enumera al Angostura, el Arauca, el Alianza, el remolcador Uribante, como alguno de los barcos que vieron sus ojos: "Cuando uno iba para allá le daban galletas, caramelos, todo muy sabroso y los muchachos conocimos el hielo, porque lo traían en cobijas de pelo. Traían barretas de hielo muy gruesas embojotadas en estas cobijas. Traían muchas cosas y venía mucha gente en esos barcos. Todo ese pueblo que usté ve, desde el samán, todo eso lo veía usté lleno de burros, caballos y bueyes. La gente de los campos venía a vender. Traían casabe, dulces, chimó. En invierno andaban en canoas porque el pueblo se inundaba por el desborde de las aguas del río Apure" 

De aquellos grandes comerciantes de la época menciona a “Musiú Parqué”, a Tomás Novelino, a Mahuad, a Suichene, dueño de almacenes y fincas. 

Tomás Novelino, un agente de la Compañía Fluvial y Costanera de Venezuela, hizo fortuna exportando pieles de nutrias, de venado, cueros de caimán, de ganado, plumas de garzas, cebos, café. Importaba vinos, perfumes, jabones, sombreros, herramientas, alimentos. 

Para entonces, Puerto Nutrias contaba con telégrafos, cuerpo policial, juzgado, consulados. Pero poco a poco, avanzado el siglo XX, el comercio e importancia de Puerto Nutrias fue disminuyendo y el esplendor se fue apagando. Incluso, desapareció el puerto porque las aguas de Apure se fueron retirando. El cauce se alejó unos3 kilómetros. 

Eso se fue acabando poco a poco, cuando uno se dio cuenta, no había nada. El río era ancho, incluso los barcos daban la vuelta, poco a poco se fue retirando. Esa resaca ahora es angostica, forma una isla. El río Apure en Bruzual no es como era de caudaloso. Decía mi tío, que era un viejo, que las aguas se habían retirado porque se había acabado el caimán y la tortuga (la caza indiscriminada), esos animales canalizaban, y como se acabaron, se fueron haciendo playas y playas- relata” 

Hoy Puerto Nutrias es un casería modesto, de unas tres mil almas, sin muchas fuentes de empleo, azotado al mediodía por el inclemente sol llanero. Del antiguo puerto solo queda un zanjón lleno de monte. 

La historia de Puerto Nutrias corre paralela a la de Ciudad de Nutrias, ubicada a menos de dos kilómetros del puerto y capital del municipio Sosa.

 Ciudad de Nutrias llegó a poseer relevancia económica, política y militar en la época colonial. Con el puerto (Puerto Nutrias), se transformó en el principal enlace del comercio colonial de esta región de los llanos con el puerto internacional de Guayana. “Hoy Ciudad de Nutrias, al igual que Puerto Nutrias, aparece como un pueblo menguado, de poca actividad comercial." (….) “La iglesia de Ciudad de Nutrias, declarada monumento nacional, es una de las más antiguas del país. Una imagen del Santo Sepulcro y del Jesús en la peña, colocados en un rincón, parecen aguardar pacientemente la restauración prometida del templo. 

 El comercio de Puerto Nutrias con el exterior llegó a alcanzar tanta relevancia que antes de 1859, existían delegaciones consulares asentadas allí. A principios del siglo XX, el puerto vive sus años dorados con el comercio de pieles, cueros y plumas de garza, y el asentamiento de comerciantes europeos que instalan grandes casas comerciales.

 En Ciudad de Nutrias existe la certeza de que “a Puerto Nutrias lo mató el progreso”; el petróleo, las carreteras y el automóvil sustituyeron el comercio fluvial. Después, la carretera y el puente que comunica con Bruzual, en el estado Apure, disminuyeron el comercio de bongos por caño y ríos para llevar mercancía a pueblos y hatos; ése fue el puntillazo final.

 Despúes de esa época de oro, por los años 70, se intentó restablecer el comercio en la zona y se
echaron al agua 3 barcazas contruidas por la Gobernación de Barinas. estas barcazas servirían de transporte fluvial a pasajeros y mercancías. Su bajo calado permitían acercarse a las playas de arena, sin necesidad de muelles o embarcaderos. Fueron bautizadas estas  embarcaciones por el Obispo de la Diócesis de Barinas Monseñor González y ostentaban los nombres de La Unión, Puerto de Nutrias y Arismendi.
Se desplazarían por los ríos Apure, Portuguesa, Guanare y Orinoco en un recorrido de más de 300 kilómetros, transportando personas, animales y mercancía.  En su momento,  se realizó un importante evento de inauguración  con la asistencia de personalidades políticas, eclesiásticas y artísticas y las barcazas se lanzaron al agua entre la música de artistas como Anselmo López y el Carrao de Palmarito, entre otros.
Apostadero Naval de Puerto Nutrias
Las tres barcas ya no surcan las aguas del río Apure,  aparentemente se desconoce su paradero. En Puerto Nutrias no quedó nada que recordara esta iniciativa y las mismas pasaron al olvido. Como parte de  la historia fluvial de Puerto Nutrias, queda el Apostadero Naval del Ejército.

Y como siempre aprovechando la inspiración del llanero que le canta a todo su entorno, les colocamos el tema Puerto Nutrias, interpretado por Eneas Perdomo




PUERTO NUTRIAS

Pulso el arpa cantarina 
Para ofrendarle a mi pueblo 
Un ramo de coplas finas 
Y al calor de tu recuerdo 
Decirle adiós a Barinas 
Porque me voy río abajo 
Con esta tremenda angustia 
Pero te dejo mi alma 
Para que tengas vecino 
Pueblito de Puerto Nutrias 


Puerto Nutrias de Barinas 
A orillas de una resaca 
Quien pudiera visitarte 
Con arpa, cuatro y maracas 

Para decirte cantando 
Cual sonora guacharaca 
Pueblito de mi cariño 
Jardín de lindas muchachas

Con tus calles Puerto Nutrias 
(             ) el Picacho
 Vivo soñando despierto 
Entre aromas de mastranto 

Con tus paisajes floridos 
Y tus caminos de encanto 
Voy tejiendo en el recuerdo 
La hermosura de tus pampas 

Campanillas del estero 
Calcetas de mi sabana 
Espejo del sol naciente 
En tus hermosas mañanas 

Te llevo en mi corazón 
Puerto Nutrias de mi alma 
Con tus tardes de frescura 
Y tu hermoso panorama

  

Pinceladas de Puerto Nutrias:
Tomadas del Catálogo de Patrimonio Cultural del Municipio Sosa, del estado Barinas


Oficina del telégrafo: data desde antes del Gobierno de Pérez Jiménez, estaba ubicada en la conocida Oficina Repetidora y funcionaba como el único medio de comunicación. Allí habían a su vez dos oficinas una llamada unitaria y la otra repetidora. La central telegráfica estaba en Guanare, estado Portuguesa. Esta oficina recibía toda la información de los estados Apure y Barinas de Venezuela, así como también de Europa. Una vez que la información llegaba a Guanare, ésta se retransmitía hacia Puerto de Nutrias y de allí a los estados o pueblos cercanos. Este telégrafo fue uno de los más importantes del país, porque transmitía información nacional e internacional de gran importancia para la comunidad. 


 


Bomba de Gasolina de Puerto de Nutrias:
Ubicada en la Calle Real de Puerto Nutrias. Como testimonio de la primera bomba de gasolina de
Puerto de Nutrias se conserva un antiguo dispensador de gasolina, inserto en un contexto residencial debido al crecimiento del poblado. Esta antigua bomba de gasolina y kerosén fue construida en 1926 por Thomás Novellino y funcionó hasta mediados de la década de 1953. Esta estación de servicio constituyó un icono referencial para los habitantes de la población, por lo que cuenta con valor patrimonial. Se encuentra en regular estado de conservación. La institución responsable de este bien está en al obligación legal de tomar las medidas necesarias para conservarlo y salvaguardarlo, notificando al Instituto del Patrimonio Cultural sobre estas actuaciones. 


Caño La Resaca :
Curso de agua por donde fluye el río Apure. Se trata de un caño natural que nace al frente de la población de Bruzual y después de realizar un recorrido de 6 km vierte nuevamente sus aguas al Apure, justamente en el sector El Picacho. Este caño constituye uno de los valores patrimoniales más importantes con que cuenta la población de Puerto de Nutrias. En él se ha conjugado toda la historia de Puerto de Nutrias por ser el lugar donde estaba ubicada la Casa Alto y donde tuvo su cuartel el General Pedro Pérez Delgado, la legación de extranjeros y el consulado europeo. 


 

Monumento simbólico de Puerto de Nutrias:  
Imagen de concreto realizada por el artista Freddy Medina. Representa a una nutria con la cabeza hacia un lado y al frente, con pelaje en relieve, situada sobre una piedra. La pieza reposa sobre un pedestal de concreto que en la parte frontal tiene una placa de metal con la siguiente inscripción: Monumento de nuestro emblema la nutria símbolo de nuestra identidad y partida de nacimiento de nuestro municipio. Prof. Francisco R. Ramírez, Alcalde 2000-2008. Escultor: Freddy Medina S.
Este monumento se encuentra ubicado en una plazoleta rodeada por postes de metal y grama. 





Fuentes Consultadas: Camino al Orinoco -Apure, Ministerio de Planificación y Desarrollo; fhenavril.wordpress.com; archivohistoricobarinas.blogspot.com; Catálogos Instituto de Patrimonio Cultural

6 de junio de 2013

Golpes de Joropo Llanero: Más sobre la Quirpa

Sin duda, uno de los golpes llaneros más populares y en mi opinión, uno los más hermosos. Está ligado a la famosa leyenda que hemos reseñado en varias versiones en las entradas de este Blog.

Tiene una melodía característica sobre la cual se componen narrativas de diversos temas, usando, como en casi toda la música llanera, la octosílaba como base estrófica.

 “Generalmente se requiere de dos cuartetas cantadas para completar el ciclo armónico Éste se inicia en modo menor para luego modular al relativo mayor. Concluído el ciclo se regresa nuevamente al relativo mayor para dar pie a un nuevo par de cuartetas.

Está en métrica de 6x8 y utiliza como instrumentos acompañantes el arpa o bandola llanera, cuatro y maracas.” Enciclopedia de la Música Popular

Acompañamos esta breve reseña con un Homenaje a Quirpa interpretado por Nelson Morales y Jesús Daniel Quintero  y el instrumental a cargo de Urbino Ruiz


Aquel famoso Quirpa (Fragmento)
Plata y Azabache- Hugo Estrada Castillo

 Además de ser un ejemplar y exitoso empresario del campo, Quirpa poseía un talento musical envidiable y lo acompañaba siempre un exceso de energía como si estuviese en un permanente estado activado de adrenalina. Tenía un dominio total sobre el arpa, instrumento que siempre llevaba consigo a donde fuera. Adicionalmente, era de voz armoniosa para el canto y posiblemente pusiese haber puesto a pasar trabajo al mismo Florentino por su agilidad de realizar coplas y predominar en los contrapunteos.

 "Apure lloró en silencio 
mientras el arpa se oía 
porque en el llano se supo 
que Quirpa se moriría. 

Su cuerpo quedó en Guiripa, 
su voz está en el palmar, 
su pensamiento en la brisa, 
su apellido en el cantar. 

Yo no sé porque en Guiripa 
no quieren a los llaneros 
porque mataron a Quirpa 
e hirieron al guitarrero".

4 de junio de 2013

Acento de Cabalgadura: La Fiesta

La Fiesta

Acento de Cabalgadura
Enrique Mujica

Serían como las tres de la mañana cuando se apareció aquel Rigoberto con el haz de garrotes. Un persogo e palo como e treinta palos. De oreja e ratón, o de caruto, o de guásimo. Ese bojote palo fue el que zumbaron en el medio e la fiesta. Ya habían apagao las lámparas y las cuerdas del arpa se salvaron porque Ceferino se fue ligero. 

Eso fue allá en San Rafael, en una casita como esa que tú ves ai, igualita a esa dese cuadro, un ranchito tal cual, fíjate, el cañizo, las dos aguas de paja, el boquetico e la ventana, la misma cerquita vieja con dos pelos de alambre. Así era, tal cual, la casa e Sinforio. Ai era ande hacía las fiestas. Sinforio Tovar, el carretero, el de las mulas toas manetas y pandas con las patas embojotás en trapo y bajero e topocho. Le embojotaba las patas y las llagas pa que no se le pelaran cuando viajaba diez y quince leguas. Los otros carreteros, los que tenían mulas buenas, lo encontraban casi siempre, de invierno, atascao en un barrial. Un dia, allá en la posá e Segunda, un hombre le preguntó al Joso, otro carretero, que si no habia visto a Sinforio, que le traía una carga e queso. Me acuerdo que el Joso le dijo: "Si, por allá venía. Venía con las mulitas que decían: y sigo y sigo y sigo". Ai le dijo el otro: "Ese vendrá llegando a media noche". A media noche llegaba Sinforio, a curá las mulas. Descargaba y dejaba la carreta abajo un naranjo viejo junto e la casa. 

En esa misma carreta traía Sinforio las mujeres. unas de Palomo, otras de Las Cruces, otras de Los Caros. Entonces le decía a diez o veinte hombres y ponía la fiesta. Ai les vendía el aguardiente, a locha el palo e caña y a medio el de ron. A las mujeres les vendía zarcillos y peinetas, papeletas de polvo dese Sonrisa y frasquitos de loción. Esa quincalla la compraba en Calabozo y la cargaba embojotá en unos cueros de venao amarraos con unas trenzas de soga. A veces soltaba ese miriñaquero y le aparecían los zarcillos quebraos, y las peinetas esdientás y las sortijas sin piedra. Eso era cuando mostraba la quincalla. Si la gente no le compraba, entonces cogía to aquello, así medio bravo, y lo volvía .meté otra vez entre los cueros. Ai amarraba, duro, los bojotes con las trenzas de soga. 

Un sábado, me acuerdo, le dije yo a Hilario, este que es primo e nosotros, que fueramos pa un baile allí case Sinforio, que ya el me había dicho. Ese día, oscureciendo, cogimos camino. Llegamos de noche allá al rancho. En el patio tenían una rama grande de hoja e topocho, alumbrá con cuatro lámparas de querosén. Las lámparas las ponían altas, porque en na venía uno y las apagaba pa formá un alboroto. En un cuartico tenía Sinforio, en una mesita, dos tinajas de guarapita de caña y limón, un garrafón de caña clara y varias botellas de ron. Temprano empezó a llegá gente, unos a pie, otros a caballo. Yo me entusiasmé porque sabía que era Ceferino el arpista. Porque ese sí tocaba arpa, ese le apagaba los bordones con el talón de la mano y le daba jalao pa que le sonara como bagre en caramero. 

"Allá viene el arpa", me dijo Hilario. Entonces vi a Ceferino que traía el arpa en un burro rucio, tapá con una colcha roja. Ai entró y se acomodó en un rincón. Al cálculo eran como las nueve, porque ai nadie tenía reló. Marchena, que tocaba hasta media noche, se asomaba y buscaba en el cielo cuatro luceros. Entonces decía: "La canoa se enderezó, ya son las doce". Ai no tocaba más, buscaba la colcha, embojotaba el arpa y se iba. Ceferino, no. Ceferino amanecía y seguía. Hasta se quedaba dormío arriba el arpa, pero sin dejá de jalale los bordones. 

Esa noche le estaba sonando el arpa clarita. El Renco Luis Manuel, que cantaba bastante, se puso a improvisá con Alberto Acevedo. Hasta yo me animé y canté como tres joropos. Así siguió la fiesta, palo y palo y bordón tramao. "Arpa, que me rinde e1 sueño”, decía el maraquero. Pero serían como las tres cuando llegó Rigoberto Castillo como con cinco más. Llegaron a caballo. Azarientos llegaron. A Ceferino se le puso que iba habé rubiera y paró el arpa. Le tiró la colcha roja y la sacó pa una orilla pande estaba el burro. Se la pegó al burro y salió. Adentro ya habían unos discutiendo. Afuera otros remoliniaban. Entonces empezó una mujé a da gritos atrás de la casa. Ai se vino un rollo e gente pacia la rama dándose empujones. "Esta vaina ta bien fea, mejor es que nos vayamos", le dije yo a Hilario. En ese momento me le acerqué a uno que estaba bien rascao y le pregunté: ¿Que vaina es la que pasa?" Entonces ese me dijo, en una media lengua: "No sé ... la mujé de un carajo ai, que se la trajeron". Entonces nos salimos pa lo oscuro y nos fuimos. Al rato, como a media legua, toavía oíamos los gritos del alboroto. Después supe que habían apagao las lámparas con un pito e lechosa y ai mismo, en lo oscuro, habían zumbao el persogo e garrotes. 


Maneta: patas deformadas; pandas: torcidas

2 de junio de 2013

Leyendas de Barinas: El Espanto del Foco

El Espanto del Foco
(Leyenda de Torunos, estado Barinas):
 
Cuenta la leyenda que en el poblado llamado vía La Luz existe un espanto que aparece a los pobladores y visitantes que transitan por un lugar llamado Mojayepero, que atañe al alma en pena de un hombre llamado José Yépez, quien fue hallado muerto al lado de una mata de mango. La causa de su muerte no ha sido aún esclarecida, pero existe la suposición de que se encontraba enfermo por lo que pudo ser una muerte natural. Sin embargo los pobladores comentan que el difunto fue sepultado con todas sus pertenencias e incluyendo en ellas su linterna que, según comentan, cuando se aparece el espanto muestra un foco que pasan muy cerca del lugar donde fue enterrado. A pesar de ello los barineses no le temen al ánima porque en sus apariciones nunca ha dañado a nadie y no sienten temor ante su presencia, razón por la cual le piden milagros, pero hasta los momentos no hay testimonio de que haya concedido alguno. 

Tomada del cuaderno de Patrimonio Cultural IPC Barinas

30 de mayo de 2013

Romance de Veinte Años- Manuel Graterol Santander

ROMANCE DE VEINTE AÑOS
Manuel Graterol Santander



Cuando se vino del llano
con ilusiones descalzas
dejó un pedazo de vida
en mitad de la sabana:
dejó la vaca mansita
bramando en la madrugada
que a diez pasos del caney
temprano lo levantaba
para mojarle los sueños
conla fina lluvia blanca
cayendo entre la totuma
igual que plumas de garza
con las manos que se mueven
al compás de la alborada
como un arpista que aprende
en las cuerdas ordeñadas,
que le va poniendo al viento
el hierro de su garganta
y sobre el cuero marrón
dibujados unos mapas
donde van apretaditas
coplas menudas y claras:
ponte....ponte,  Lucerito
ponte....ponte, Paraulata

Cuando se vino del pueblo
por la pica de una canta
fue recogiendo paisajes
con la vista y con el alma
y agarró veinte suspiros
en los cogollos de palmas,
en los trinos de la brisa
que va peinando las matas,
en los luceros que flotan
de noche en el agua clara,
en la canción del jagüey
silenciosa y asustada,
recogió la fantasía
que se desborda en el alba,
el girasol que voltea
cuando pasan las muchachas,
el agua del tinajero
que lo esperaba en la casa
y una cosa y otra cosa
las fue metiendo en el arpa,
Tantas flores, tantos rumbos
que el arpa llegó cargada
en las manos prodigiosas
de Juan Vicente Torrealba

Cuando llegó a la ciudad
con el sudor en la cara,
orgulloso de llevar
el sol sobre sus espaldas,
bajo el árbol del recuerdo
le quitó la colcha al arpa
y colocó las dos manos
como si fueran arañas
para tejer en el aire
toda una inmensa atarraya
y allí fue donde cayeron
los peces en las palabras
agitando poesías,
sueños y rumor de agua,
aletear de mariposas
a orillas de la mañana.
Cuatro del alcaraván,
violines de las chicharras,
recuerdos de ¡Me voy lejos!
en adiós de ¡No te vayas!
para sembrar en los surcos
del tricolor de la Patria,
con semillas de caminos,
música venezolana

Así soltó Juan Vicente
el potro de las tonadasm
el turpial de los pasajes,
la copla de tierra llana
y en el horizonte abierto
del arpa, cuatro y maracas
fueron floreciendo cantos
sobre la tierra tostada
El Carnaval y la Quirpa,
Pajarillo ... La Guayaba,
El Gabán y La Catira,
El Seis y La Guacharaca
y un Concierto en la Llanura
fue levantando las alas
con lirios de Banco Largo
y relinchos de esperanzas.
Y después de veinte años
de aquella primera estampa,
el corazón del poema
que huele a tierra mojada,
en todo el medio del pecho
me está abriendo ventana
para asomarse y brindar
con Juan Vicente Torrealba

Golpes de Joropo Llanero: Quitapesares

El Quitapesares es una variedad formal de los golpes que conforman el repertorio del Joropo llanero y junto con la mayoría de ellos, data del siglo XIX.

A diferencia de la mayoría de los otros golpes, cuya autoría es desconocida o por lo menos no probada, se conoce con precisión que el Quitapesares fue compuesto por Carlos Bonnet, compositor y director venezolano.

El golpe en su concepto original, ha sufrido una modificación en sus acordes, por lo que hoy tenemos dos versiones importantes que popularmente identificamos como Quitapesares Viejo o Quitapesares Nuevo.

Otra diferencia resaltante de este golpe con respecto a los otros, es que es exclusivamente instrumental, aunque algunas versiones menos sabaneras, cuentan con letra. Sin embargo es notorio que aún hoy, no es utilizado con frecuencia como fondo musical para temas cantados.

“Formalmente cuenta con dos partes, la primera de tono menor con el uso obligado de la cadencia frigia al culminar su primera frase y la segunda en la tonalidad de relativo mayor con una pequeña coda en la tonalidad de relativo menor.” Enciclopedia de la Música Popular, Fundación Bigott.

De muy alegres acordes, este golpe se construye en métrica 6x8 y se toca tradicionalmente con arpa o bandola llanera, cuatro y maracas.

  Les ofrecemos las dos versiones del Quitapesares, una en bandola interpretada por Anselmo López (versión vieja) y otra en el arpa de los Hermanos Chirinos (versión nueva) .



CARLOS BONNET (1892-1983). Carlos Bonnet (a veces Carlos Bonet) fue un compositor, director musical y militar venezolano, autor de famosas piezas de música venezolana. 
 Comienza su carrera musical como alumno de la Escuela Musical Militar Infantil, bajo la dirección de Arturo Delfín Francieri en el año de 1903. Al poco tiempo alcanza el grado de Primer Teniente Subdirector de la escuela. En el Ejercito Nacional desempeñó durante muchos años el cargo de Director de la Banda de la Brigada Número Uno, siendo nombrado por el Gral Isaías Medina Angarita, Director de la Escuela de Bandas Militares. 
 Creó el Himno de Las Fuerzas Aéreas Venezolanas. El 9 de diciembre de 1930, fecha oficial de la inauguración de 1BC Broadcasting Caracas (Radio Caracas Radio), el maestro Bonnet inicia las transmisiones al frente de la orquesta de música criolla de la planta. Más adelante se haría cargo de la dirección de la orquesta de planta- encargada del acompañamiento de la gran cantidad de artistas criollos y extranjeros que salieron al aire a través de sus micrófonos- y de la orquesta de conciertos. Un buen día Edgar Anzola, fundador de la emisora, le encarga la creación de una especie de himno que la identificara. El maestro vivía en La Pastora y la emisora estaba situada en los altos del Almacén Americano (hoy día Avenida Urdaneta), por lo que acostumbraba bajar a pie a su trabajo. Así que ya con el encargo hecho- y según contaba el mismo- se dio cuenta de que el paso que llevaba podía fácilmente ser acompañado con una marcha. Y de manera intuitiva le fue saliendo la melodía de la que aun es conocida como “Marcha 1BC”, la cual aún identifica a la pionera de nuestras emisoras radiales. 
  Pero no solamente debe ser recordado por esta creación. La música criolla de alta factura le debe mucho gracias a temas como “Quitapesares” (inspirada, según contaba en la música del arpista tuyero Pedro Mata), “La Partida”, “El Trabadedos”, “Refranero”, “La Tierra de mi Querer”, “Querellas de un Pampero”, “Negra la Quiero”, “El Curruchá” entre otras. Imagen y texto tomado de http://www.magazine.com.ve/

28 de mayo de 2013

Romance a la Maestra Rural -Manuel Graterol Santander

ROMANCE A LA MAESTRA RURAL
Manuel Graterol Santander

Hace tiempo que te debo
este romance, maestra,
desde el tiempo que tú ibas
a pié por la calle aquella
a repartir tu enseñanza
a los niños de alpargatas
y manchas en las franelas
que llevaban en sus bultos
una esperanza pequeña:
los cuadernos con pinturas
de casas y sementeras, 
hombres junto a su conuco
muchachos cargando leña,
un escudo con un potro
y un tricolor con estrellas

Dulce maestra rural,
el corazón te  recuerda
en la plana donde ayer
me balbuceaban las letras
entre aquél lápiz de a locha
y el papel de la bodega
y tu mano campesina
me mostraba cosas bellas:
un mapa con veinte estados
y aquel nombre: Venezuela,
y bajo el techo de palmas
y sobre el piso de tierra
se te escuchaba la voz
de paraulata risueña
como una cortina gris
tejida con puras perlas

Atravesabas el pueblo
con tus diez libros a cuestas
bajo el sol de la llanura
por las calles polvorientas
y el sol dibujaba sombras
sobre aquella piel morena,
sobre aquel pincel de luz,
sobre aquellas manos buenas,
y llegabas a la clase
a enseñarnos la manera
de darle ternura al canto,
de darle canto a la senda,
de darle amor a la flor
y darle flor a la abeja.

Cuando sonaba el repique
de aquella campana vieja
hecha de un rin de camión
colgado de una cadena,
se te escuchaba la voz
por los patios de la escuela:
-Niño te vas a ensuciar
si sigues jugando metras.
-Muchacho, recoge el libro,
no sigas tirando piedras.
A veces árida y dulce
como una misma ciruela
en el desfile escolar, 
en el acto, en la verbena,
y para cantarte a tí
pongo las cuerdas de seda
a la guitarra que hice
ayer con la luna llena

26 de mayo de 2013

El Cañito, Patrimonio Cultural Desaparecido

En esta ocasión publicaremos casi en su totalidad, el escrito del Profesor Hugo Arana Páez relacionado con El Cañito, antiguo brazo del río Apure que pasaba por el pueblo de San Fernando. Este escrito fue publicado en el libro del profesor  titulado "Borraduras de Ciudad", donde plasma el ayer de San Fernando de Apure: 

El Cañito, Patrimonio Cultural Desaparecido

Hugo R. Arana Páez

 El Cañito "Era una franja de terreno que recorría el Norte de la ciudad, desde El Picacho de San Pedro hasta el Palacio de los Hermanos Barbarito, por donde ahora están las avenidas Miranda y España y donde se hallan el Centro de Profesionales, el Gimnasio Cubierto 12 de Febrero, El Hotel Trinacria, la Policlínica Apure, la piscina de competencia Trina Omaira, El Museo de la Cultura Antonio José Torrealba, La Casa de la Cultura, Fundeapure, El terminal de pasajeros Humberto Hernández y la Urbanización El Cañito, entre otras importantes edificaciones. 

Este hermoso sector de la ciudad, corresponde a lo que hasta finales de la década de los años cincuenta se Ilamó El Cañito, por cuanto, en el invierno se cubría de una capa de agua de hasta doce metros de profundidad. Por cierto, refieren viejos sanfernandinos que en algunas ocasiones se veían caimanes asoleándose cerca de la calle Comercio; algunos de los cuales, en tiempos de Semana Santa, eran enlazados y llevados a la Plaza Bolívar para festejar la Danza del caimán. "...

"La Ensenada o El Cañito frente a la Casa de los Barbarito, en lo que es hoy el Monumento a la Bandera, en ese sitio Romero Fred en caracterización de rejoneador dio una memorable tarde luciendo una hermosa jaca traída directamente de España. Hermoso caballo que chalaneaba y se sacaba el lance a su justo tiempo. Mató de un solo rejón , aunque también hacia el toreo a pie. Este sitio al solo anuncio de toros se plenaba de gente y era difícil conseguir entradas en la taquilla, pues se agotaban con mucha anticipación..." El San Fernando de Ayer, Edgar Decanio 

Palacio de Los Barbaritos
San Fernando por su lado Norte era bordeado por El Cañito, llamado así porque era un pequeño brazo
del río Apure, que partía desde la parte noroccidental de la ciudad; exactamente desde el sitio donde está El Picacho de San Pedro; luego de un recorrido de un poco mas de un kilómetro, desembocaba nuevamente en el río, frente al puerto Barbaritero o Puerto de los Hermanos Barbarito, donde hoy se encuentra el monumento a la bandera, la estatua ecuestre de Negro Primero y la Redoma de Los Caimanes.

Fuente de Los Caimanes
Durante el invierno, El Cañito era bañado por el Apure y en el verano, con el bajante, comenzaba a secarse. El Cañito fue durante mas de un siglo el lecho de nuestro principal río; allí los barcos a vapor y a gasoil atracaban por donde hoy se encuentra la papelería Moderna de la señora Rosa Ramos, diagonal a la Farmacia Popular.

Monumento al Llanero
 Este brazo del Apure se secó, porque a finales de la década de los años cincuenta, el río fue dragado frente a San Fernando, ocasionando el desvío de su cauce, aunado a la construcción del dique de contención de las aguas, conocido como la Perimetral Norte y porque los sanfernandinos para ganarle tierras al Cañito lo rellenaron, para construir las avenidas España, Francisco de Miranda y la Urbanización El Cañito.

Toda la zona desde El Picacho de San Pedro en donde comenzaba El Cañito hasta su desembocadura en el rio, era cubierta en el invierno por las aguas del Apure. Entonces en ese sector había aproximadamente veinte casitas, al que los sanfernandinos convinieron en llamarlo Barrio La Playa. A estas humildes viviendas les subía el agua casi hasta los aleros y así permanecían durante los meses de invierno; sus habitantes tan pronto comenzaba la creciente del Cañito se mudaban con sus corotos (pertenencias) a San Fernando, a refugiarse en viviendas propias, de familiares o amigos y después al bajar las aguas (bajante), retornaban a su barrio playero. 

María Nieves
Los habitantes del Barrio la Playa, obtenían sus ingresos económicos de los Cabestreros, Arrieros, Punteros, Contrapunteros y Culateros que en verano movilizaban considerables lotes de ganado, quienes con su trayecto al centro del país, debían pasar por allí. Por cierto, que los Playeros. Como se les denominaba coloquialmente a estos pobladores, hacían su agosto en esa época, vendiéndole a esos trabajadores: comidas, meriendas, tabacos, chimó, cigarrillos, refrescos y palos de ron preparados a base de aguardiente. En verano se observaban millares de cabezas de ganado transitando por ese lugar y en lotes de aproximadamente doscientas reses, los arrieros las lanzaban al Apure; para que nadando rodeadas de canoas llegaran a salvo a Puerto Miranda, ubicado en la ribera Norte del río Apure. Estas Puntas de ganado, Ilevaban como guía (en algunas ocasiones) al cabestrero Ángel María Nieves, que con su sonoro y masculino canto al lado de su caballo iba atravesando a nado el ancho y torrentoso rio Apure. 

Hasta finales de la década de los años cincuenta del siglo veinte, funcionó en El Cañito una tenería para procesar cueros de res, propiedad de los hermanos Barbarito y también la primera planta eléctrica de la ciudad, operada por el francés Mesie Colinette.  En los meses de verano en el cauce de El Cañito, donde ahora se halla la estatua ecuestre de Negro Primero, la Plaza de Los Caimanes y el Monumento a la Bandera; se establecían circos, plazas de toros (itinerantes) y hasta una cancha de Basketball y Volleyball. La cancha era llamada coloquialmente la cancha de El Cañito, donde se escenificaron numerosas e importantes competencias, con gran asistencia de la fanaticada apureña. 

"Aledaños a la cancha se instalaban circos, alegrando el lugar con la gracia de sus trapecistas, la comicidad de sus payasos, el ilusionismo de sus magos, el valor de los domadores y la exhibición de animales como: tigres, leones, elefantes, monos y perros domesticados, entre otros, Ios cuales hacían las delicias de los asistentes. Por cierto, en una ocasión vino un ilusionista muy conocido internacionalmente que utilizaba el seudónimo Blackman el cual hipnotizó a uno de los hermanos de Manuel Alfredo Santana, apodado cariñosamente Bachaco, quien fue el ganador del primer maratón del Ministerio de Obras Publicas (MOP), evento que se celebró en la ciudad de Caracas el 24 de julio de 1958" (…) "Refiere Bachaco, que fue su hermano menor, Nelson Santana, quien permaneció dormido en un sarcófago durante una semana y el público pagaba para entrar a verlo tendido plácidamente en dicho ataúd. Por supuesto, el mago se metió sus buenos reales y a Nelson, seguro que le tocó su parte como actor principal de este evento. 

También en ese lugar se ubicaban Plazas de toros itinerantes, donde se escenificaban corridas, donde los novilleros y matadores brindaban magníficos espectáculos a los amantes de la tauromaquia. A mediados de los años cincuenta un contratista italiano edificio en esos terrenos (propiedad del municipio) uno de los más hermosos hoteles de San Fernando, conocido como El Gran Hotel Apure. 


"...En El Cañito también se practicaba la pesca deportiva, por ociosidad o por hobby, de especies menores de peces tales corno sardinas, palometas, corronchos, bagrecitos, algunas veces ajilaban (sic) caribes y cachamas; también se practicaba la pesca de curbinatas, desde una canoa con movimiento. 

En verano muchas familias iban a dorarse tomando sol en El Playón, sobre las arenas que el río dejaba a medida que se iba angostando. Los jóvenes nos inclinábamos por los juegos de ronda y de beisbol.. " Ramos, Cesar Humberto. Remontando el Apure Viejo

El Cañito fue un hermoso patrimonio cultural de San Fernando que frente al edificio de los hermanos Barbarito, poseía un malecón de hormigón, con unas amplias escalinatas, donde arribaban los vapores a chapaleta y los barcos a gasoil; brindando un magnífico espectáculo a propios y extraños.

Harina de Caribe

Este producto se consigue fácilmente en el Caserío La Negra, en la  carretera nacional, vía Camaguán-San Fernando de Apure.

El caribe es un pez que abunda en ríos y cuerpos de agua. Es un pez muy voraz y peligroso y tiene varias especies en nuestros rios. Para pescarlo, los llaneros amarran los anzuelos con un trozo de alambre pues cortan con sus filosos dientes el naylon.  Aún fuera del agua, mientras  termina de morir en los fondos de las curiaras, mantiene su peligrosidad pues sus mandíbulas  siguen abriendo y cerrando  con vigor. Para sacarlos del anzuelo, los llaneros también extreman precauciones.

Su carne es de muy agradable sabor. Se dice, fundamentado en algunos estudios, que contiene una serie de propiedades oxigenantes y afrodisíacas, lo que motivó a realizar el proyecto de Fonder (Fondo de Desarrollo Regional del estado Guárico), que consistía en patentar la harina de la cabeza del caribe, envasarla y distribuirla. Proyecto que se logró por medio de Inversiones Amazonence de Las Mercedes del Llano, del estado Guárico. 

La comunidad de La Negra interviene envasándola de forma natural y sin ningún aditivo. Para hacerla, tuestan  la cabeza del caribe y luego la trituran en un molino, hasta convertirlo en harina. 

Ésta puede ser consumida en pequeñas porciones o mezclada con cualquier bebida. El caribe era considerado sólo como un animal feroz del agua, ahora es apreciado como un elemento medicinal. Esta harina es elaborada en varios pueblos venezolanos, donde este pez es endémico. Además de su uso como antioxidante, es una importante fuente de nutrientes para alimentos de animales.

ENLACES RELACIONADOS: LOS PELIGROS DEL RÍO:  EL CARIBE