Buscar este blog

Cargando...
....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

1 de agosto de 2011

Un Llanero Lujosamente Vestido

Cuando estaba transcribiendo el escrito de Ño Aguedo, recordé este texto de El Llanero, que no había colocado antes por parecerme un poco exagerada la descripción de la ropa de lujo que se usaba en aquellos tiempos. Ahora, veo que existe  congruencia en ambos textos por lo que doy por hecho que en efecto el llanero adinerado podía vestirse con gran boato. Sigo pensando que la descripción  existente en El Llanero, tiene algo de fantasía, pues refleja mas bien un Pachá, pero se las ofrezco  para que saquen sus propias conclusiones.

"Vamos a describir un llanero lujosamente vestido:

Ante todo, lleva a la cabeza un pañuelo de seda fina de abigarrados tonos, ya en flores o arabescos, anudado a la nuca de modo que dos largas puntas le caen sobre la espalda.
Encima del pañuelo el alado sombrero de fieltro, que llaman en el Guárico y en el Apure de Pelo de Guama. La camisa, de impecable blancura, lleva cuello angosto, ceñido, y abrochado por dos botones de oro puro, formando cada uno una medalla, un corazón, una herradura, o la marca o hierro que usa aquel sujeto para marcar sus reses. De estos dos  botones sube una cadenilla, de oro también, de la cual penden los otros botones; vale decir, los de la pechera. En las mangas lleva a los puños sendas joyas del mismo metal. Toda la camisa, cuyas faldas van fuera del pantalón, flotando, está primorosamente bordada, con mil pliegues, dobleces, rizos y caprichosos calados. Principalmente en la pechera, donde generalmente lleva arabescos trabajados en redecilla negra decorada con hilos de oro y plata.
El garrací de lujo está abierto con algo más de exageración que el garrací común o de trabajo.
Desde la pretina hasta esa abertura, a lo largo, va una hilera de moneditas de oro o de plata, atadas como los botones de la camisa, por su correspondiente cadena. El pie, desnudo, lleva sandalias de piel de res, curtidas. Estas sandalias llámanse cotizas.
Cuando el sujeto así vestido usa barba larga, la lleva recogida por un anillo de oro cuajado de esmeraldas y rubíes. La espuela también es de plata u oro cincelado". El Llanero- Daniel Mendoza

Publicar un comentario en la entrada