Buscar este blog

Cargando...
....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

23 de agosto de 2011

Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano: Cantos de Pilón

Como ya hemos descrito en la entrada referente a la arepa, la tarea de pilar y moler el maíz siempre ha estado destinada a la mujer. En la Venezuela de antaño, el pilado se efectuaba a finales de la tarde. Incluso algunas mujeres tenían específicamente el oficio de pilar e iban a las casas a realizar este servicio a cambio de una paga.
El pilado generalmente se efectúa entre dos mujeres, cada una de las cuales se sitúa provista de su respectiva “mano” (mazo largo de madera y de un peso aproximado de 4 kilos), frente al pilón.
Una vez colocado el maíz dentro, y convenientemente humedecido, empieza la faena que consiste en golpear con la punta de la “mano” en el fondo, sobre el maíz. El peso de la “mano”, de por sí, es suficiente para que el grano vaya soltando la piel; el trabajo y lo pesado de la actividad consiste en levantar el mazo, operación que cansa desde los primeros momentos”. La funcionalidad de este curioso canto de pilar se expresa muy bien en esa sílaba “oy”, ( a veces dicen “ay”) que acompaña el momento en que desciende el mazo. En ese momento la mujer expele con fuerza el aire, para respirar de nuevo a levantar el mazo

Oy oy viva el sol, viva la luna
Oy oy oy
Viva la mata e limon
Oy oy oy y que sigan mis amores
Con el joven asuncion
Oy oy oy
A ay que sigan mis amores
Con el joven Asunción

Publicar un comentario en la entrada