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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

3 de agosto de 2011

Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano: Canto de Trapiche

Generalmente el trapiche estaba dispuesto en el centro de un corredor sin paredes. Para mover el pesado molino, se uncían dos bueyes y a veces mulas o caballos, los que tiraban de una vara larga que movía las ruedas de la muela. Estos animales daban vueltas lentamente todo el día alrededor de la muela, mientras los hombres introducían la caña. Para este trabajo lento y fastidioso, los peones cantaban sus cantos de molienda, o también llamados cantos de trapiche. El que arreaba, alternando con el que metía la caña entre las ruedas cantaba coplas como esta:

Muele bueycito querido,
Que el guarapo ya salió
Ya la caña se molió
Su amo queda agradecido

No lloro porque me voy
Ni por lo lejo el camino ¡jo!
Lloro porque se me queda
El espejo donde me miro y ¡o-jo!

Uno de los productos básicos que se elaboran con el guarapo de caña, es el papelón o panela. El zumo de la caña o “guarapo” corre al salir de la muela por un angosto canal de madera hasta la primera paila, donde empieza la cocción, luego se pasa a grandes bateas para batirla y llenar las formas cuadradas o cónicas típicas: la panela en el primer caso y papelón en el segundo.

 "En Mapuari, pequeño pueblo de Falcón, añadían a los tradicionales cantos de molienda, un ritmo que llamaban el "Tun tun del trapiche". Este Tun tun se lleva a cabo en el momento de batir la miel dentro de las bateas, y lo producen con las grandes palas de madera, golpeando con ellas mientras baten, dentro de la batea, y con el mango de los palos sobre el borde de la misma".

"Muchos momentos felices de nuestra  infancia los debemos a esos trapiches coloniales. Cuando había molienda era casi un rito para los muchachos del pueblo acudir al trapiche a comer miel con queso, a traer "parados" (trozos de miel solidificada sin cristalizar) y todo eso coronado con el sabroso baño  en el río o caño cercano al trapiche".

Fuente consultada: Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano. Luis Felipe Ramón y Rivera

El video que se adjunta, en su primera parte,  es demostrativo del uso de trapiche en el llano viejo. Nos lo cuenta el maestro Anselmo Lopez. Aunque en él no hay canto,  sino voces al burro, es un fabuloso ejemplo de esta faena.



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