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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

5 de mayo de 2013

Francisco Aramendi, Héroe Desconocido

Francisco Aramendi, Héroe Desconocido

Francisco Castillo Serrano
Lecturas del Apure Legendario

"La carrera 8 de San Fernando, intermedia de la Muñoz y Municipal, se denomina carrera Aramendi, a secas; quizás a muchos les habrá pasado como a mí, que crecí en aquellas calles terrosas, supe los nombres que llevaban, pero pocos nos interesamos por saber por qué, y a quien correspondía tan importante distinción. Resulta que en estos tiempos de crisis, donde todo ha llegado a costos inaccesibles, sobretodo la buena literatura y los textos de investigación, se nos presenta la alternativa de releer los viejos libros adquiridos en tiempos pretéritos y a precios de golilla; a quienes nos entusiasma la historia una repasada a los hechos de ayer siempre es buena alternativa, y así en una de aquellas lecturas encontré respuesta a una interrogante pendiente desde mi niñez, referido a la vida y personalidad del coronel Francisco Aramendi. 

Vale decir que de Aramendi no se conoce su lugar de nacimiento, no obstante, viendo su hoja de vida, desarrollada fundamentalmente en el llano venezolano con algunas incursiones en suelo colombiano, y siempre al lado de Páez, su ejército y sus hazañas, podemos inferir que este prócer desconocido era posiblemente nativo de Apure. 

Fue en 1814, en plena rebelión popular, cuando abrazó la causa republicana, distinguiéndose por primera vez en el combate de Chire (llanos del Casanare, Colombia) el 31 de octubre de 1815, en derrota propinada a Sebastián de la Calzada; en adelante y siempre bajo las órdenes de Páez escribe una intensa y heróica hoja de servicios en pos de la patria, participando en casi todos los combates que se escenificaron en el territorio de Apure entre 1815 y 1824, como las batallas de: Mata de la Miel (febrero 18 de 1816); El Yagual (octubre 8 de 1816) y Banco Largo (noviembre 7 de 1816). 

Sus hazañas personales lo distinguían por sobre el resto de patriotas y realistas. El 03 de agosto de 1817 en un alarde de valor, Aramendi cruza a nado el río Apure en el Paso de Apurito y hace preso a Francisco López, gobernador de Barinas, en su propio territorio y delante de su tropa. En 1818, el día 06, a las diez de la mañana, hace el ejercito patriota un alto frente a la desembocadura del rio Apurito en el Apure, a tres cuartos de milla por el este de San Fernando, allí medita Bolívar la forma de pasar al otro lado del río y continuar el plan concebido para la campaña del centro; necesitaban embarcaciones y solo existían unas que formaban la escuadrilla enemiga que obstruía su paso. Se cuenta que Páez le da ánimo asegurándole proporcionarlas. 

 -¿Donde tiene Ud. embarcaciones?- le pregunta Bolívar.
-Las mismas que se oponen a nuestro paso- respondió Paez. 
 -¿Y como apoderarnos de ellas..? 
-Con caballería. 
 -¿Con caballería de agua..? Preguntó el Libertador en tono burlón. 

 El caso es que la tropa se movilizó, deteniéndose a orillas del Apure cerca del Paso de Coplé. Páez seleccionó 50 hombres de su guardia que soltaron las cinchas y gruperas a los caballos para poder rodar sobre las monturas en el momento preciso sin tener que desmontar los animales, avanzaron con Páez y Aramendi a la cabeza, y en un bloque, se lanzan al rio sobre los caballos a pelo, dirigiéndose a la escuadrilla enemiga. El pasmo causado por el inesperado ataque solo le permitió a los realistas hacer una descarga de cañón, arrojándose al agua antes de ser abordados y apresada la escuadrilla compuesta por una cañonera, tres flecheras y unas canoas, con las que pudo el ejército atravesar el Apure. Ante tal hecho Bolívar exclamo: 

-¡Si no lo hubiese presenciado, jamás lo hubiera creído..! 

Esta acción temeraria quedó marcada en la historia como "La toma de las flecheras" (febrero 07 de 1818) y se ejecutó en San Fernando en las cercanías del antiguo comando de policía del estado y la Plaza Daniel Florencio O'Leary en la avenida Tachira. 

Francisco Aramendi, se distinguió en los combates de: Calabozo (febrero 12 de 1818): La Uriosa (febrero 15 de 1818); El Sombrero (febrero 16 de 1818); Ortiz (marzo 26 de 1818); El Rincón de los Toros (abril 17 de 1818). Figura entre los héroes que participaron en la "Batalla de Las Queseras del Medio" (abril 2 de 1819); cuando al amanecer de aquel día, cruza Páez a nado el Arauca con 150 llaneros para hostigar a Morillo, tomaron la ribera opuesta sin ser vistos por el enemigo y al poner pie en tierra el casco del último caballo, aquel puñado de audaces avanzaron resueltos contra los realistas, iban divididos en siete grupos, y a la cabeza de cada uno un invencible: Juan Antonio Mina, Fernando Figueredo, José Cornelio Muñoz, Juan José Rondón, Juan Gómez, Francisco Carmona y Francisco Aramendi. Viéndolos venir Morillo forma el ejercito en plan de batalla y dos regimientos con 1.200 lanceros se anticipan a cortarles el paso, mientras por la izquierda sesga como una inmensa hoz una fuerte división destinada a aprisionarlos. Los llaneros retroceden en orden aparentando huir y son ferozmente perseguidos, cuando ya es inminente su derrota porque les están dando alcance, el jefe de aquellos lanza su grito de "iVuelvan Caras!" y aprovechando el impacto de la sorpresa arrollan las tropas enemigas. Con el ejército libertador Aramendi marchó a la Nueva Granada tomando parte activa en la Batalla de Pantano de Vargas (Julio 25 de 1819), y Boyacá (Agosto 7 de 1819), con las cuales se aseguró la independencia de ese país. En la Batalla de Carabobo dirigió el "Escuadrón Sagrado" y actuó en la toma de Puerto Cabello entre el 8 y el 10 de noviembre de 1923 bajo las ordenes de Páez. Murió asesinado en Guasdualito.
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